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La pérdida de un familiar o ser querido es una situación realmente difícil; sin embargo, cuando se comienza la repartición de bienes, la ausencia de un familiar puede ser un trámite doloroso en un complejo proceso jurídico. Los abogados de sucesiones en Bogotá se convierten en la ayuda idónea, sobre todo en casos donde el paradero de uno de los herederos es desconocido.
Siendo este el caso, ¿Es posible llevar a cabo una sucesión si un heredero no llega a aparecer? Sí es posible. Sin embargo, el camino varía según la agilidad de una notaría y la rigurosidad de un juzgado.
En CENIPSA tenemos presente la importancia del derecho sucesorio con métodos de localización avanzada para que su herencia no llegue a quedar estancada en el tiempo.
La ley protege tanto a quienes se encuentran presentes como a quienes han llegado a perder el contacto con su núcleo familiar por alguna u otra razón. El problema radica en que, para que una sucesión sea exprés, es necesaria la unanimidad y presencia de cada uno de los interesados.
Cuando un heredero no llega a aparecer, se genera un bloqueo administrativo. Generalmente, se tiende a cometer el error de pensar que se puede ignorar al ausente; sin embargo, esto conlleva riesgos legales importantes, como el caso de la anulación de la partición de bienes años después.
Al momento en el que se agotan los medios amistosos de ubicación, los abogados de sucesiones Bogotá lo que hacen es acudir a la vía legal amparados por la ley respectivamente. En el marco legal se establece una ruta clara para otorgar la protección debida en este tipo de casos:
Es necesario informar al juez que se desconoce el domicilio del heredero. En este caso, el juez ordena el emplazamiento, que consiste en publicar los datos del proceso en medios de comunicación y en el Registro Nacional de Personas Emplazadas.
El propósito de esto es dar una oportunidad real al ausente de conocer dicho proceso.
Si luego del emplazamiento el heredero no llega a comparecer, entonces el juez designa un curador. Se trata de un abogado externo que asume la defensa de los intereses del ausente.
Es sumamente importante aclarar que el curador no se queda con la herencia; su función es sencillamente asegurar que la partición pueda ser justa y que la cuota que corresponde al desaparecido pueda quedar reservada y protegida de forma legal.
La diferencia de tiempos es un aspecto por considerar. Mientras que una asociación notarial tarda alrededor de uno a tres meses aproximadamente, una sucesión judicial con herederos ausentes puede llegar a extenderse por uno o dos años aproximadamente.
Vía judicial Es obligatoria cuando el heredero no se puede ubicar o hay desacuerdo.
En este punto es donde la investigación personal con expertos ahorra dinero. Es más económico contratar una localización profesional para presentar el caso ante la notaría, esto evita dilatar el proceso judicial complejo.
Como expertos en este ámbito, sabemos que un juez únicamente lleva a cabo una búsqueda formal, pero un heredero puede estar viviendo en el exterior bajo otra identidad o, sencillamente, haber cambiado de círculo social.
Encontrar al heredero no solo facilita el proceso, sino que también elimina el riesgo de una acción de petición de herencia. Esta acción permite que un heredero que fue excluido reclame sus derechos y pueda incluso perseguir los bienes que ya se han vendido a otras personas.
En CENIPSA, ofrecemos servicios especializados para localizar a herederos inubicables y bienes ocultos, que puedan proceder con total seguridad jurídica.
Para recibir asesoría profesional con abogados de sucesiones en Bogotá, no dude en contactarnos a través de nuestros canales de contacto, que son PBX +57 (601) 629 0498 y correo electrónico: info@inteligenciainvestigativa.com.
Únicamente, luego de terminada la sucesión judicial. El juez se encarga de adjudicar los bienes de los herederos presentes y deja a salvo la parte del ausente bajo la administración legal. Ya que se logra registrar la sentencia, se pueden vender las cuotas partes correspondientes.
Si el investigador llega a confirmar el fallecimiento, se debe acreditar a través del registro civil de defunción. En este caso, los hijos del heredero fallecido entran a ocupar su lugar por derecho de representación.
Es legal y totalmente responsable. Existe un considerable interés legítimo derivado de un proceso sucesorio, lo que llega a facultar a las agencias de investigación para llevar a cabo el rastreo de paradero.